El coordinador del PRD en el Senado, Miguel Ángel Mancera, declaró que una prisión preventiva solicitada es como un vaso de agua, pues “no se le niega a nadie”, en referencia a la detención del exprocurador general de la República, Jesús Murillo Karam.
En entrevista con María Scherer, el legislador perredista considera difícil imputarle el delito de tortura a quien fue el encargado de la investigación de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
En este sentido, lamentó que se estén utilizando con frecuencia las figuras de los testigos colaboradores, pues admite que cada vez tienen menos credibilidad por la manera en que hacen sus testimonios. Además, reconoce que el caso de Murillo Karam se asemeja a lo sucedido con la exsecretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, respecto al manejo de la prisión preventiva.
El exprocurador General de la República, Jesús Murillo Karam, enfrenta este miércoles la audiencia de vinculación a proceso en el Reclusorio Norte, donde permanece privado de la libertad desde el viernes pasado, cuando fue arrestado por los delitos de desaparición forzada, tortura y contra la administración de justicia, en el caso Ayotzinapa.
El arresto del exprocurador en una etapa de la administración de Enrique Peña Nieto se dio al día siguiente de que la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia del Caso Ayotzinapa dio a conocer un informe en el que afirma que la desaparición forzada de los 43 se trató de un crimen de Estado.
Las investigaciones apuntan a que los normalistas no fueron incinerados en el basurero de Cocula, como señala la verdad histórica que ofreció Murillo Karam desde 2014, sino que fueron divididos en tres grupos y que la misma noche del 26 de septiembre se dio la orden de que fueran ultimados y desaparecidos.
El informe indica que “autoridades federales y estatales del más alto nivel fueron omisas y negligentes, existiendo elementos de presunción respecto de alterar hechos y circunstancias para establecer una conclusión ajena a la verdad de los hechos”.
Murillo Karam es el funcionario de más alto nivel que inicia un proceso por el caso Ayotzinapa, mientras que Tomás Zerón, extitular de la Agencia de Investigación Criminal, se encuentra en Israel de donde no ha podido ser extraditado por el gobierno mexicano.
Imagen: Cuartoscuro