La ministra Lenia Batres declaró que el reciente paro de labores realizado por trabajadores del Poder Judicial de la Federación no tiene su origen en un conflicto laboral, sino que responde a una movilización con fines políticos. Según Batres, esta acción busca impedir que se lleve a cabo una reforma constitucional que modificaría la estructura del Poder Judicial.
En sus declaraciones, la ministra subrayó que el paro no se basa en la defensa de derechos laborales, ya que no se han denunciado violaciones sistemáticas a los derechos establecidos en el artículo 123 de la Constitución. Tampoco se ha exigido el cumplimiento de prestaciones laborales. "No se demanda el cumplimiento de ninguna prestación laboral", afirmó Batres, desestimando que la protesta tenga un trasfondo laboral legítimo.
La ministra explicó que la movilización de los trabajadores fue promovida con el objetivo de detener la reforma constitucional que está siendo considerada por el Congreso de la Unión y los congresos estatales. Según Batres, este movimiento pretende bloquear el ejercicio de las facultades del "constituyente permanente" para modificar el Poder Judicial, lo que evidencia la naturaleza política del paro.
Batres concluyó sus declaraciones dejando en claro que, desde su perspectiva, el paro es un acto político, y no un reclamo laboral. "Que quede claro", enfatizó, subrayando la importancia de entender el contexto detrás de la movilización.