La bancada de Morena en el Congreso de la Ciudad de México responsabilizó al dirigente nacional del PRI, Alejandro “Alito” Moreno, de organizar, financiar y desplegar grupos de choque —denominados “porros”— con el fin de desatar violencia durante la marcha conocida como Marcha de la Generación Z, realizada el 15 de noviembre.
En conferencia de prensa, legisladores de Morena acusaron que el plan involucra a miembros del PRI, incluidos los diputados federales Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla e Israel Betanzos, quienes habrían contactado a diversos líderes de grupos estudiantiles y porriles como Organización de Estudiantes Técnicos (Odet), el Frente Juvenil Revolucionario del PRI (conocido como “Los 300”), así como agrupaciones de colegios de bachilleres, CETIS, vocacionales y facultades universitarias.
De acuerdo con las denuncias, a quienes aceptaron participar en estos actos se les habría ofrecido un pago de 10 mil pesos. El vocero de Morena en la capital, Paulo Emilio García, mencionó que la intención original habría sido contar con cerca de 400 personas, aunque no se alcanzó esa cifra.
Ante estos señalamientos, Morena adelantó que presentará un punto de acuerdo ante el Congreso local con el objetivo de crear una comisión especial que investigue la estructura —financiera, organizativa y operativa— detrás del supuesto operativo. La bancada exigió que se esclarezca la participación de actores políticos, el financiamiento del plan y la movilización de quienes participaron en la marcha.
Además, Morena advirtió que hará responsable al PRI y a sus dirigentes de cualquier represalia que sufran quienes denunciaron estos hechos, dado que algunos de los testimonios provienen de militantes priistas que —según dijeron— temen por su seguridad.