Morena y sus aliados aprobaron en lo particular el denominado “Plan B” de la reforma electoral en el Senado, en medio de desacuerdos internos, especialmente con el Partido del Trabajo (PT), que se deslindó de los cambios relacionados con la revocación de mandato.
Durante la discusión, el bloque oficialista logró avanzar con la aprobación de diversos artículos; sin embargo, el tema de la revocación de mandato generó divisiones, ya que el PT manifestó su rechazo a la forma en que se plantea este mecanismo dentro de la iniciativa. Esta falta de consenso pone en riesgo que dicha disposición alcance la mayoría calificada necesaria para formar parte del dictamen final.
De acuerdo con legisladores, existe la posibilidad de que el artículo relacionado con la revocación de mandato sea eliminado del proyecto si no obtiene los votos suficientes en la votación en lo particular, lo que derivaría en una reforma electoral incompleta. Además, se precisó que, en caso de ser excluido, la Cámara de Diputados no podría reincorporarlo posteriormente.
El desacuerdo entre Morena y el PT refleja tensiones dentro de la coalición oficialista, ya que este último ha insistido en modificar o excluir la revocación de mandato del paquete de reformas, al considerar que su planteamiento actual no es adecuado. La discusión de este punto se ha convertido en el principal obstáculo para lograr un acuerdo total en torno al “Plan B”.