La NASA alertó a los astronautas de la misión Artemis II para evitar el uso del retrete a bordo de la nave Orión, luego de que el sistema, valuado en 23 millones de dólares, presentara fallas desde el inicio del viaje rumbo a la órbita lunar.
De acuerdo con la agencia espacial, el problema se detectó poco después del despegue del pasado 1 de abril, cuando la tripulación reportó una avería en el sistema de recolección de orina. El portavoz Gary Jordan explicó que el ventilador del inodoro se encontraba atascado, lo que obligó a los equipos en Tierra a trabajar en instrucciones para intentar solucionar la falla.
El dispositivo, conocido como Sistema Universal de Gestión de Residuos, es una tecnología diseñada para operar en condiciones de microgravedad; sin embargo, ha registrado diversos inconvenientes durante la misión, incluyendo bloqueos y fallas en su funcionamiento que han obligado a los astronautas a limitar su uso.
Ante esta situación, la tripulación ha tenido que recurrir a alternativas temporales, como sistemas de recolección de emergencia, mientras los especialistas analizan cómo restablecer completamente el funcionamiento del equipo sin comprometer el desarrollo de la misión.
Pese a estos contratiempos técnicos, Artemis II continúa con su objetivo principal de rodear la Luna y sentar las bases para futuras misiones tripuladas, en lo que representa el regreso de la humanidad al entorno lunar después de más de cinco décadas.