Un equipo internacional de investigadores identificó en los bosques nublados de los Yungas, Bolivia, una nueva especie de felino silvestre denominada Leopardus tilcayo o gato tilcayo, convirtiéndose en la primera descripción científica de un gato salvaje en más de un siglo.
El hallazgo se logró mediante análisis genómicos de ejemplares históricos conservados en museos y muestras de animales vivos. El estudio, publicado en la revista Current Biology, fue liderado por Eduardo Eizirik, Jonas Lescroart y la exploradora de National Geographic Paola Nogales Ascarrunz.
Los científicos determinaron que lo que antes se consideraba un único grupo de felinos corresponde en realidad a cinco especies distintas. Además de Leopardus tilcayo, se validaron formalmente L. guttulus, L. emiliae, L. pardinoides y L. tigrinus, junto con una nueva subespecie en Perú: L. tigrinus antisuyo.
El gato tilcayo mide cerca de 46 centímetros y pesa alrededor de 1,4 kilos, menos que un gato doméstico. Se diferencia de las oncillas por sus manchas más grandes, cola más larga y delgada, y un pelaje de tonalidad apagada. El ejemplar estudiado vive en el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, en Bolivia, tras haber sido entregado por una familia local en 2017.
El nombre científico rinde homenaje a las comunidades que lo cuidaron, conservando el apelativo “Tilcayo” utilizado por los habitantes de la región. Actualmente, se desconoce cuántos ejemplares existen en estado silvestre, por lo que se han instalado cámaras trampa en los Yungas para documentar su distribución y comportamiento en un hábitat amenazado por la deforestación y la minería.