El administrador de la NASA, Bill Nelson, anunció la creación de un departamento especializado en el estudio de los Fenómenos Aéreos No Identificados (UAP, en inglés), con el objetivo de investigar las "anomalías en los cielos" que se encuentran con frecuencia. Nelson afirmó que utilizarán la inteligencia artificial y el aprendizaje automático para buscar estas anomalías y continuarán investigando la habitabilidad.
El propósito principal de este departamento es promover la observación y el estudio de eventos en el cielo que no pueden ser identificados como globos, aviones u otros fenómenos naturales conocidos desde una perspectiva científica. Aunque Nelson no reveló quién estará a cargo de este departamento, enfatizó que la NASA no ha encontrado "ninguna evidencia de que los UAP tengan un origen extraterrestre".
Nelson también abordó las preocupaciones sobre la falta de transparencia del gobierno estadounidense con respecto a los fenómenos no identificados. Insistió en que la NASA está comprometida con la transparencia y afirmó que están dispuestos a compartir información sobre este tema. Sin embargo, reconoció que no puede garantizar la transparencia de otros departamentos gubernamentales involucrados en el análisis de los UAP.
El anuncio llega después de que un subcomité del Congreso de Estados Unidos solicitara al gobierno informar sobre los datos relacionados con objetos voladores no identificados. Esto ocurrió tras testimonios de exmiembros del ejército que afirmaron haber visto UAP y que las autoridades poseen pruebas de su existencia. Los miembros del subcomité instaron al gobierno a establecer un sistema "transparente y seguro" para reportar estos incidentes sin dañar la reputación de los testigos.
En la conferencia de prensa, varios expertos que participaron en el estudio respaldaron la importancia de comprender los UAP, tanto por su potencial para ampliar la comprensión del mundo como por cuestiones de seguridad nacional. Dan Evans, uno de los expertos, señaló que la presencia de UAP plantea preocupaciones sobre la seguridad de los cielos y que es responsabilidad de la nación determinar si representan algún riesgo para el espacio aéreo. Además, se destacó la necesidad de abordar el estudio de los ovnis de manera científica en lugar de sensacionalista.
Foto por AFP