Cerca de 150 personas a bordo del crucero MV Hondius continúan confinadas en sus camarotes frente a la costa de Cabo Verde tras detectarse un brote de hantavirus que ha dejado al menos tres fallecidos y varios casos sospechosos, mientras autoridades sanitarias internacionales mantienen vigilancia y preparan posibles evacuaciones.
De acuerdo con reportes, los pasajeros permanecen aislados por indicaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que pidió limitar el contacto mientras se realizan labores de desinfección y control sanitario. Las áreas comunes del barco lucen prácticamente vacías y el movimiento a bordo es mínimo, con presencia de personal médico equipado con trajes de protección.
El crucero, que zarpó desde Argentina, permanece detenido debido a que las autoridades de Cabo Verde rechazaron permitir el desembarco por precaución ante el virus. En tanto, equipos médicos fueron enviados para atender la situación directamente en la embarcación, mientras se define el traslado de los enfermos.
Pese a la situación, la empresa operadora señaló que el ambiente a bordo se mantiene estable, con pasajeros “serenos” y bajo monitoreo constante, además de la aplicación de estrictos protocolos de higiene y vigilancia médica.
La OMS ha indicado que no se han detectado nuevos casos recientes entre los pasajeros y que, una vez evacuados los enfermos, el barco podría continuar su ruta, posiblemente hacia las Islas Canarias, donde autoridades sanitarias ya evalúan su recepción.