Por Daniel Montes de Oca
El Gran Premio de México trajo consigo una serie de complicaciones para el piloto local, Sergio "Checo" Pérez, y la escudería Red Bull. En una jornada marcada por sanciones e incidentes, el piloto mexicano enfrentó un contratiempo tras una salida en falso que lo dejó fuera de la caja de arranque. La infracción no pasó desapercibida para los comisarios, quienes abrieron una investigación y posteriormente impusieron una penalización de cinco segundos a Pérez.
El mexicano cumplió la sanción durante su primera entrada a los pits, pero este retraso complicó sus posibilidades de sumar puntos valiosos para su equipo. Pérez llegaba al Gran Premio con la presión de obtener un buen resultado frente a su afición y mantener el ritmo competitivo de Red Bull en el campeonato, pero el castigo limitó sus aspiraciones.
El día no mejoró para la escudería austríaca, ya que Max Verstappen también fue penalizado. El neerlandés recibió una sanción de 10 segundos tras un incidente en la pista con Lando Norris, piloto de McLaren. En una curva crucial, Verstappen intentó adelantar a Norris, provocando que el británico se saliera de la pista. Esta maniobra fue evaluada por los comisarios como una acción antideportiva, resultando en la sanción que complicó aún más la jornada para el equipo.
Además de los incidentes de Red Bull, la carrera también fue testigo de un accidente entre Yuki Tsunoda y Alexander Albon, que derivó en el abandono de ambos pilotos. Este choque, ocurrido en las primeras vueltas, dejó un ambiente tenso y caótico en el Autódromo Hermanos Rodríguez, donde el público esperaba ver una destacada actuación de "Checo" en casa.
Las penalizaciones y abandonos marcaron una tarde difícil para Red Bull y, especialmente, para el piloto mexicano, que no logró materializar su deseo de brillar ante su público en la Ciudad de México.