Durante la marcha del 8M que se lleva a cabo en las calles de la ciudad de México, el gobierno de la ciudad desplegó cientos de elementos de seguridad para prevenir confrontaciones entre las manifestantes y posibles grupos de choque.
Derivado de esto, policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana contingentes vestidas de morado se les realizó una revisión de mochilas a los contingentes para revisar que no trajeran armas que puedan dañar a algún elemento de seguridad o manifestante.
A un contingente que iba encapuchado se les decomisaron, palos, mazos, bats, martillos y todo objeto que fuera punzo cortante o que pudiera afectar la integridad de alguna persona en la marcha, así como evitar destrozos durante su recorrido hacia el Zócalo.
De acuerdo con las autoridades que resguardaban la marcha, algunos martillos y hasta un bate de beisbol fueron encontrados al interior de las mochilas que portaban algunas manifestantes.
El objetivo de la policía era que las encapuchadas no ingresaran al Zócalo con cualquier objeto que pusiera en peligro la integridad de las asistentes.
Al respecto, Marcela Figueroa, subsecretaria de Desarrollo Institucional de la capital publicó en sus redes sociales este mensaje.
“Mujeres policías que realizan el acompañamiento de la marcha, identificaron un grupo de manifestantes que portaban objetos con los que pueden causar daño a las participantes, la ciudadanía en general y a ellas mismas, los cuales les fueron retirados”
De acuerdo con el diario Milenio, un colectivo ingresó a la plancha con martillos y latas con pintura de aerosol para intentar dañar el Palacio Nacional y la Catedral.