Agricultores de Michoacán, Jalisco y Guanajuato comenzaron reuniones con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para establecer las reglas de operación del apoyo gubernamental acordado de 950 pesos por tonelada de maíz.
Este miércoles, una comisión de productores del Bajío ingresó a las instalaciones de Sader para continuar las negociaciones tras el acuerdo alcanzado con el titular de la dependencia, Julio Berdegué, en la Secretaría de Gobernación. Además, se prevé un primer acercamiento con industriales para mejorar las condiciones de venta.
Mauricio Pérez, agricultor de Guanajuato, señaló que el fondo representa un alivio, aunque la demanda principal sigue siendo el pago de 7 mil 200 pesos por tonelada. “Lo que obtuvimos es un respiro, pero la meta sigue siendo garantizar un precio justo para la agricultura nacional”, afirmó.
Los productores explicaron que el apoyo federal de 800 pesos, más 150 aportados por los estados, no cubre las expectativas del sector, que enfrenta una situación crítica. En Guanajuato, por ejemplo, se estima una producción de 900 mil toneladas frente a un millón 200 mil en un buen ciclo agrícola.
Mientras tanto, otros representantes se trasladaron a los bloqueos carreteros para informar a sus compañeros sobre los acuerdos y comenzar a levantar los cierres en la región del Bajío.