El rey Carlos III y la reina Camila recibieron al príncipe Harry, Meghan Markle y sus dos hijos, Archie y Lilibet, en la residencia real de Highgrove, en Inglaterra. Se trata del primer encuentro familiar desde 2022, cuando el monarca vio a sus nietos durante el Jubileo de Platino de la reina Isabel II, y del primer acercamiento con su hijo menor desde septiembre de 2025.
Harry viajó al Reino Unido para participar en actividades relacionadas con los Juegos Invictus, fundados por él en 2014, y existían dudas sobre si su familia se reuniría con él durante la visita. El duque de Sussex modificó sus planes de viaje tras no recibir autorización para contar con escolta policial oficial.
El encuentro en Highgrove marca un punto de inflexión en las tensiones familiares derivadas de la decisión de Harry y Meghan de establecerse en California en 2020. La reunión cobra relevancia adicional debido al tratamiento oncológico que sigue el monarca desde que en 2024 reveló que padecía cáncer.
Por ahora no se han dado a conocer detalles de la cita privada ni se ha confirmado si los duques de Sussex se reunirán también con el príncipe William y su familia, en medio de las tensiones que persisten entre los hermanos.