Ante la propagación del COVID-19 y el objetivo de preservar la salud de las personas privadas de la libertad de los Centros Federales de Readaptación Social en todo el país, el Gobierno de México a través de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), ha implementado medidas de prevención específicas y de atención prioritaria.
Tras las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Secretaría de Salud federal (SS), así como las medidas cautelares emitidas por la CNDH a todas las autoridades del sistema penitenciario nacional, la SSPC a través del Órgano Administrativo Desconcentrado Prevención y Readaptación Social (OADPRS), ha tomado medidas sanitarias para reclusos, personal penitenciario, visitas y defensores.
En promedio se tiene un registro de visitas de 3 mil 099 personas, sin embargo, por la contingencia disminuyó a 2 mil 247 personas.
Además se ha otorgado una llamada telefónica semanal por cada recluso, para comunicarse con sus familiares y han sido suspendeidas las visitas conyugales.
Los reclusos mayores de 60 años, han sido reubicados a otras áreas.. Además se clasificó a la población penitenciaria con enfermedades de riesgo, para mayor su atención y prevención.
Se harán campañas de información entre la población penitenciaria, personal y visitantes, mediante material impreso (trípticos y carteles), videos y pláticas de concientización además de la capacitación caso de presentarse algún caso positivo.
Imagen: Cuartoscuro