El asesinato del senador colombiano y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido en junio del año pasado en Bogotá, fue ordenado por la disidencia de las FARC conocida como Segunda Marquetalia, de acuerdo con la confesión de Simeón Pérez Marroquín, alias "El Viejo", revelada este sábado por la revista Semana.
Pérez Marroquín, condenado a más de 22 años de prisión por coordinar el ataque, aseguró que la orden directa provino de alias "El Zarco" Aldinever, integrante de la Segunda Marquetalia y señalado como gestor de paz en negociaciones con el gobierno de Gustavo Petro. Según su testimonio, el crimen fue planeado en la frontera con Venezuela y se ofrecieron mil millones de pesos como pago, además de otros 600 millones para sobornos o intimidaciones con el fin de ocultar la verdad.
Uribe Turbay, de 39 años y miembro del partido Centro Democrático, recibió dos disparos en la cabeza durante un mitin en el barrio Modelia el 7 de junio y falleció el 11 de agosto tras permanecer hospitalizado más de dos meses. La Fiscalía confirmó que alias "El Viejo" entregó el arma modificada a una mujer implicada en el ataque y encargó a Elder José Arteaga Hernández, alias "Chipi", la ejecución del plan.
Hasta el momento, nueve personas han sido capturadas por el magnicidio y cuatro ya fueron condenadas, incluido el menor de edad que disparó contra el senador. La confesión de Pérez Marroquín coincide con la hipótesis inicial de la Policía, que en octubre pasado señaló a la Segunda Marquetalia, liderada por Iván Márquez, como responsable del atentado.
El concejal bogotano Daniel Briceño, amigo cercano de la víctima, recordó en redes sociales que Aldinever fue designado como gestor de paz por el gobierno y afirmó que “la paz total asesinó a Miguel”, en referencia al proceso de diálogo con esa disidencia.