Las ciudades de Seúl, Corea del Sur, y Sídney, Australia, fueron de las primeras en dar la bienvenida al Año Nuevo 2026 con impresionantes despliegues de pirotecnia y celebraciones multitudinarias. Miles de personas se congregaron en espacios públicos para presenciar los tradicionales espectáculos que iluminaron el cielo y marcaron el inicio de un nuevo ciclo.
En Sídney, más de un millón de asistentes se reunieron en el puerto para disfrutar de uno de los shows más reconocidos a nivel mundial. El Puente del Puerto y la Ópera de la ciudad se convirtieron en escenarios de un espectáculo que incluyó alrededor de 40 mil efectos pirotécnicos. La celebración estuvo acompañada de un minuto de silencio en memoria de las víctimas del ataque ocurrido semanas antes en Bondi, lo que dio un tono de reflexión y unidad a la festividad.
Por su parte, Seúl celebró la llegada del 2026 con un despliegue de luces y fuegos artificiales en puntos emblemáticos de la capital surcoreana. Familias y turistas se reunieron para participar en las actividades culturales y musicales que acompañaron la cuenta regresiva. La ciudad reforzó medidas de seguridad para garantizar un ambiente festivo y seguro, consolidando su reputación como uno de los destinos más atractivos para recibir el Año Nuevo.