La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo cuestionó este lunes la orden ejecutiva firmada por su homólogo estadounidense Donald Trump, que instruye revisar si el lobo gris mexicano debe perder las protecciones de la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que la especie debe ser conservada en ambos lados de la frontera. “Evidentemente lo que tiene que hacerse entre Estados Unidos y México es una coordinación… porque es una especie que tenemos que conservar”, señaló.
La medida de Trump establece un plazo de 90 días para que el secretario del Interior, Doug Burgum, determine si el lobo gris mexicano cumple con los criterios para ser retirado de la lista de especies protegidas. El argumento de la administración es atender las demandas de rancheros que denuncian ataques contra su ganado.
En su primer mandato, Trump ya había intentado retirar la protección a los lobos grises, pero un tribunal anuló la decisión. La nueva orden ha generado críticas de organizaciones ambientalistas. Greta Anderson, subdirectora de Western Watersheds Project, afirmó que el impacto de los lobos en la ganadería “palidece” frente a los efectos de los acuerdos comerciales y las condiciones climáticas que afectan al sector.
Defensores de la fauna han recordado que existen programas estatales y federales que ofrecen compensación a los ganaderos por pérdidas ocasionadas por depredación de lobos. La discusión se suma a las tensiones bilaterales entre México y Estados Unidos en temas de soberanía y medio ambiente.