La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, rechazó estar de acuerdo con el dictamen aprobado en la Cámara de Diputados que impone multas por “injurias” en contra del presidente de la República y de funcionarios públicos.
En conferencia de prensa, la mandataria local dijo estar en desacuerdo ya que no se trata de un tema de multas, sino de civilidad política.
"Yo no estoy de acuerdo, no es un tema de multas, es un tema de civilidad política, ustedes saben que nosotros no estamos de acuerdo en la calumnia, en las campañas de odio, pero no es un asunto que se resuelva con multas, sino que la ciudadanía decida a partir de la civilidad política de cada uno de los que participan y el proyecto en el que participamos".
Al ser cuestionada sobre si las reforma a la Ley sobre Delitos de Imprenta, atenta en contra de la libertad de expresión, se limitó a contestar en que no está de acuerdo con la iniciativa.
El martes pasado, la Comisión de Gobernación de la Cámara de Diputados aprobó una reforma a la Ley sobre Delitos de Imprenta para actualizar las sanciones por ataques a la moral e injurias a funcionarios públicos.
Lo anterior está estipulado en el artículo 33, sobre ataques al orden o a la paz pública, que actualmente señala una multa de 100 a mil pesos cuando se trate de una ofensa al Titular del Poder Ejecutivo, pero con la modificación se elevaría hasta 4 mil 149.6 pesos, ya que propone que se actualice a un equivalente de cinco a 40 Unidades de Medida y Actualización (UMA), cuyo valor en 2023 es de 103.74 pesos.
Además, se eleva casi a 14 veces la multa en casos de injurias a un magistrado de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), un magistrado de circuito o de la Ciudad de México o de los estados, o juez de distrito; a un miembro del Poder Legislativo federal o de los estados, y a un general o coronel, y se propone que sea de cinco a 40 UMA (4 mil 149.6 pesos), cuando en la actualidad va de 50 a 300 pesos.
Imagen: Cuartoscuro