Por Osvaldo Córdova
Luego de que en su última mañanera de 2019, pidiera una “tregua en lo político entre liberales y conservadores”, el presidente Andrés Manuel López Obrador inició el año arremetiendo contra sus adversarios a quienes tildó de “mentirosos e hipócritas”.
Indicó que lo que buscan los conservadores es “homologar” y hacer creer a la gente que su gobierno es igual a administraciones anteriores, por ello difunden rumores de toda índole.
“Los conservadores todavía no terminan de despabilarse, siguen desconcertados y aturdidos, sus decisiones no han sido las mejores, están desquiciados y repito que están derrotados moralmente y hay que aprovechar eso para avanzar, que no nos quedemos nada más en el regodeo y la autocomplacencia de que vamos bien, tenemos que ir mejor”, afirmó.
Como muestra de las decisiones erróneas, mencionó, están los rumores sobre el aumento del precio de las gasolinas para enero o la creación de un nuevo impuesto por el uso de tarjetas de crédito.
“Están diciendo que va a aumentar y no aumenta. ¿Cómo quedan? […] Los conservadores son mentirosos y muy hipócritas”, dijo López Obrador.
"Los conservadores van a misa y olvidan los mandamientos; van a la Iglesia, comulgan, confiesan, van a dejar en cero el marcador y el domingo vuelven a lo mismo", agregó.
Dijo sentirse complacido porque “la gente tiene encendida la llama de la esperanza, no hay desaliento ni hay mal humor social. Hay optimismo, aliento y esperanza, que es una llama muy poderosa”.
Reiteró que su principal propósito de Año Nuevo es “que les vaya bien a los pobres, que no sufran, quiero que le vaya bien al pueblo”.
Foto Presidencia