El tradicional Carnaval de Río de Janeiro inauguró ayer su edición 2026 en el Sambódromo Marquês de Sapucaí con un homenaje al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, un acto que desató críticas de la oposición por considerarlo propaganda política en un año electoral.
La escuela de samba Académicos de Niterói, que abrió el desfile entre las principales agrupaciones, dedicó su presentación a exaltar la vida y trayectoria del mandatario, desde sus orígenes humildes hasta su rol como jefe de Estado, marcando la primera vez que un presidente en funciones es objeto de un tributo en esta emblemática avenida.
Miles de personas se congregaron en el Sambódromo desde la apertura de puertas por la tarde, y el Rey Momo, figura tradicional que simboliza el inicio de la fiesta, recibió las llaves de la ciudad de manos del alcalde de Río de Janeiro. Entre las escuelas que desfilaron destacaron, además de la Académicos de Niterói, Emperatriz Leopoldinense, Portela y Mangueira, con la asistencia de figuras como los exfutbolistas Ronaldo y Denilson y el entrenador Carlo Ancelotti.
El homenaje generó rechazo de sectores opositores que consideraron que el tributo constituye una forma de campaña anticipada a favor de Lula, quien busca su reelección este año, y algunos partidos anunciaron acciones legales al respecto.
Además del desfile oficial en Río de Janeiro, otras celebraciones carnavalescas como el Carnaval Internacional de Mazatlán 2026 continúan realizándose con gran afluencia de público y desfiles de carrozas en distintas ciudades.