El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, bromeó con la posibilidad de ponerle su nombre al Golfo de México, ahora denominado oficialmente “Golfo de Estados Unidos” tras una orden ejecutiva firmada en enero de 2025. Durante una rueda de prensa en la Casa Blanca, el mandatario aseguró que aún está “a tiempo” de hacerlo, aunque aclaró que se trataba de un comentario en tono humorístico.
Trump señaló que pensó en llamarlo “Golfo de Trump”, pero desistió por la reacción que podría generar. “El Golfo de Trump suena bien de todos modos, quizá podamos hacerlo”, dijo ante periodistas, subrayando que sus colaboradores rara vez rechazan sus propuestas.
El presidente defendió el cambio de nombre argumentando que Estados Unidos posee la mayor parte de la costa del golfo, afirmando que corresponde al 92%, frente al 8% de México. Sin embargo, especialistas han señalado que esa cifra es incorrecta, independientemente del método de cálculo utilizado.
La decisión de rebautizar el accidente geográfico se formalizó el 20 de enero de 2025, cuando Trump firmó una orden ejecutiva que instruyó a las dependencias federales a utilizar la denominación “Gulf of America” o “Golfo de Estados Unidos” en documentos oficiales.