Por Francisco Mendoza Nava
El presidente de Estados Unidos de América, Donald J. Trump, manifestó su inconformidad por la forma en que sus aliados de España e Inglaterra han actuado en la guerra que libra, junto con Israel, en contra de Irán, por lo que adivritió una serie de medidas económicas.
Ayer amenazó a España con “cortar” el comercio bilateral, luego de que su presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, respaldara a los titulares de ministerios de Defensa y Asuntos Exteriores en su decisión de negar el uso de bases estadounidenses, en Rota y Morón, para continuar con la operación en Medio Oriente.
Mientras que criticó al primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, por negarse a autorizar el uso de bases militares británicas para continuar los ataques contra Irán. Aunque no amenazó con romper relaciones comerciales como con España, no descartó que el proceder del mandatario británico se deba a una cuestión electoral.
Durante su encuentro con el canciller alemán, Friedrich Merz, Donald Trump declaró que algunos países europeos, como España, han sido terribles aliados. Al respecto, apuntó que le pidió al secretario del Tesoro, Scott Bessent, que cortara todos los tratos comerciales que existían con dichos países, recalcando que su enojo data de meses atrás.
"Todo empezó cuando pedí que cada país aportara el 5% [de su Producto Interno Bruto a la OTAN] que es lo que deberían estar haciendo. Alemania fue entusiasta, todos lo fueron, pero España no lo hizo", expresó.
Como respuesta, La Moncloa expresó que España tiene recursos necesarios para contener el impacto de una medida como la anunciada por Donald Trump. Asimismo, negó que haya incumplimientos del gobierno del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) respecto a la OTAN, definiéndose como miembro clave de la misma, y señaló que si desea revisar la relación comercial, deberá hacerlo respetando la legalidad internacional, acuerdos bilaterales y respetando la autonomía de las empresas privadas.
ALIADO HISTÓRICO
Donald Trump lamentó que Reino Unido no permitiera el uso de bases estadounidenses para continuar la operación contra Irán, reiniciada el pasado sábado en conjunto con Israel. Al respecto, dijo que las cosas no son como solían ser y que consideraba "muy triste" el colapso de la relación con Estados Unidos.
"[Starmer] no ha sido de ayuda. Nunca pensé que vería eso. Nunca pensé que vería eso desde el Reino Unido", externó el magnate republicano en entrevista para _The Sun_.
El presidente norteamericano insistió en que la relación bilateral ha cambiado y que el primer ministro de Reino Unido debería haberle ayudado a librar la guerra en Medio Oriente. Sin embargo, señaló que no necesita el apoyo británico, ya que otros países, como Francia, colaboran en la operación.
El medio inglés le preguntó si creía que el comportamiento de Keir Starmer se debía a un intento de complacer a los musulmanes que viven en el Reino Unido. Ante ello, contestó que esa podría ser una razón y añadió que este tiene además sus propias dificultades.
Finalmente, abordado sobre la guerra en general, expresó que Estados Unidos es una potencia muy dominante y alabó el actuar bélico de su gobierno.