...Y justo antes de ser extraditado
...Y justo antes de ser extraditado

miércoles 13 de Febrero de 2019


Carlos Jiménez


Levantó ambos brazos y luego los bajó. Apenas lo repitió un par de ocasiones. Hizo un intento de estiramientos con el brazo izquierdo y luego con el derecho. Movió el cuello hacia ambos lados. Abrió el compás de las piernas y lo cerró... sólo fueron 15 minutos, pero así fue la última ocasión en que Joaquín El Chapo Guzmán pudo “hacer ejercicio” en México.


Tenía al menos cuatro cámaras que grababan cada uno de sus movimientos en todo momento. Además, dos custodios del Sistema Penitenciario a sólo unos metros, que no le quitaban la vista de encima. Llevaba puesto su uniforme beige y tenis blancos.


Guzmán Loera salió de su celda para ejercitarse como se le permitía hacerlo una vez cada semana. Ese era su único momento de esparcimiento durante su estancia en el penal federal.


Contrarréplica obtuvo las imágenes captadas en esa ocasión, fue la última en que se le permitió hacer ejercicio antes de ser deportado a Estados Unidos, donde ayer fue hallado culpable de 10 cargos delictivos.


Cuando Guzmán Loera estaba afuera de su celda en México, nadie más podía acerarse. Ningún otro reo tenía acceso a la zona. Tampoco podían pasar por ahí celadores o funcionarios penitenciarios que no estuvieran autorizados previamente a la vigilancia del capo.


Así pasaron los minutos mientras El Chapo se movía de un lado a otro en su sesión de ejercicio. Apenas hacía movimientos similares a los de un estiramiento o un calentamiento. Los custodios lo observaban fijamente, pero nunca se le acercaron. Tenían prohibido hablarle.





Etiquetas


Notas Relacionadas



+-