En un ataque aéreo en el campo de refugiados de Al Maghazi, en el corazón de la Franja de Gaza, al menos 70 personas perdieron la vida y muchas resultaron heridas anoche. Se informó que el bombardeo impactó 4 viviendas de las familias Muslim, Salim, Nawasira y Abu Rahma, siendo descrito como una nueva masacre perpetrada por el ejército israelí.
El Ministerio de Sanidad, bajo el control de Hamás, denunció que las tropas israelíes también atacaron la carretera principal que conecta varios campamentos de refugiados en el área, dificultando el acceso de ambulancias y defensores civiles a las zonas afectadas.
Haciendo un llamado a los países del mundo libre, el portavoz del Ministerio de Sanidad pidió presión sobre Israel para detener lo que llamó una guerra de genocidio contra el pueblo palestino, incluyendo mujeres, niños y civiles.
Durante los últimos dos meses y medio de ofensiva, los bombardeos israelíes han cobrado la vida de más de 20 mil personas en Gaza, con un 70% de civiles entre ellos, incluyendo más de 8 mil niños, además de dejar más de 54 mil heridos. La situación se agrava con unos 7 mil 500 cuerpos atrapados bajo escombros según el último recuento del Ministerio de Sanidad.
El movimiento político de Hamás condenó enérgicamente el ataque en Al Maghazi, describiéndolo como un crimen de guerra en medio de lo que consideran una guerra de exterminio contra civiles e indefensos.
Hospitales como el Mártires de Al Aqsa recibieron cuerpos fragmentados como resultado de los ataques sobre los campamentos. El bombardeo también afectó campos como Bureij y Nuseirat, donde miles de personas fueron forzadas a evacuar bajo el fuego.
La agencia oficial palestina, Wafa, informó sobre más ataques en varias áreas, incluyendo el uso de armas prohibidas internacionalmente en Jan Yunis, al sur. La situación se agrava con dificultades para acceder a los cuerpos en descomposición, especialmente en el norte del enclave.
La ofensiva israelí ha colapsado el sistema de salud en el sur, mientras que en el norte no queda ningún hospital operativo, según denunció el Ministerio de Sanidad.