La controvertida operación Lone Star, encabezada por el gobernador de Texas, Greg Abbott, se enfrenta a nuevas acusaciones de abuso contra migrantes en la frontera. Según un correo electrónico filtrado, la policía fronteriza de Texas recibió órdenes de empujar a niños pequeños y bebés lactantes hacia el río Bravo y negarles agua a los solicitantes de asilo, incluso en condiciones extremas de calor.
El agente Nicholas Wingate describió cómo él y otro agente se encontraron con un grupo de 120 migrantes, incluyendo niños y madres amamantando, y recibieron órdenes de devolverlos al agua para que regresaran a México. Tales acciones inhumanas resultaron en heridas causadas por alambre de púas colocado en la zona.
La Casa Blanca reaccionó con indignación ante el relato, y los demócratas del Capitolio de Texas anunciaron una investigación sobre el tema. Mientras tanto, el Departamento de Seguridad Nacional condenó las acciones reportadas, pero aún no ha confirmado una investigación al respecto.
El gobernador Abbott ha destinado más de 4 mil millones de dólares a la operación Lone Star, que también incluye la construcción de una barrera flotante en el río Bravo y el arresto de indocumentados bajo cargos de invasión de propiedad privada.
Las acusaciones de abuso y la falta de humanidad en la seguridad fronteriza están generando preocupación y críticas. Mientras la oficina de Abbott niega las alegaciones de poner en riesgo la vida de los migrantes, el correo electrónico filtrado continúa planteando interrogantes sobre la misión fronteriza y la manera en que se trata a los migrantes.
Foto AFP