El 24 de marzo de 2026, estudiantes de la preparatoria Anton Makarenko, en Lázaro Cárdenas, Michoacán, fueron quienes lograron detener al adolescente de 15 años que asesinó a dos profesoras en el acceso principal del plantel. Los jóvenes lo desarmaron y lo ataron con cables antes de entregarlo a la Policía Municipal.
Carlos Torres Piña, Fiscal General del Estado, presentó un video en el que se observa cómo los alumnos trasladan al menor hacia la salida de la escuela, mientras otro estudiante porta el arma utilizada en el crimen. El adolescente llevaba el rifle oculto en una funda de guitarra, junto con un cargador y 64 cartuchos útiles.
El arma, de calibre AR-15, resultó ser hechiza y ensamblada con piezas de diferentes rifles, lo que complica determinar su origen. Los familiares del menor aseguran desconocer cómo la obtuvo. Además, el celular del adolescente no ha sido localizado, pese a los intentos de la Fiscalía por rastrear su señal.
El juez de control otorgó a la Fiscalía un plazo que concluye el 24 de abril para complementar la investigación. Por tratarse de un menor de edad, el proceso judicial no puede extenderse más de seis meses.
El caso ha generado gran impacto en la comunidad educativa y en la opinión pública, al evidenciar la gravedad de la violencia escolar y el acceso de menores a armas de alto poder.