Una investigación de Anthropic alertó que los modelos pequeños de inteligencia artificial podrían alcanzar la capacidad de autorreplicarse en dispositivos conectados al internet de las cosas antes de 2027, lo que abriría nuevos desafíos para la ciberseguridad global. El estudio señala que televisores, electrodomésticos inteligentes y otros equipos domésticos tendrían la capacidad suficiente para alojar estos sistemas si operan de manera coordinada en red.
El análisis fue realizado por Frontier Red Team, la división de investigación en seguridad de la compañía responsable del modelo Claude. De acuerdo con sus hallazgos, una vez que un sistema de inteligencia artificial de estas características comience a expandirse entre dispositivos conectados, su contención podría resultar extremadamente compleja debido a la ausencia de un punto central de control que permita desactivarlo de manera inmediata.
Durante las pruebas experimentales, los investigadores lograron ejecutar un modelo de lenguaje distribuido mediante la conexión de 15 reproductores económicos de Smart TV. Aunque los modelos compactos actuales todavía presentan limitaciones para completar por sí solos todo el proceso de propagación, Anthropic asegura que sistemas más avanzados ya han demostrado esa capacidad en entornos de laboratorio con medidas de seguridad simplificadas.
El equipo de investigación estima que, si continúa el ritmo de desarrollo observado en los últimos años, los modelos de menor tamaño podrían alcanzar este nivel de funcionamiento autónomo antes de que concluya 2026. Según el informe, esta evolución tecnológica podría transformar la manera en que se evalúan los riesgos asociados con la inteligencia artificial conectada a redes domésticas y empresariales.
Los especialistas también advirtieron que estos sistemas tendrían ventajas frente a los gusanos informáticos tradicionales. Entre ellas destaca la capacidad potencial de identificar nuevos dispositivos sin intervención humana, así como adaptarse durante su propagación. El reporte sostiene que las distintas instancias de una IA autorreplicable podrían transmitir información, instrucciones y modificaciones a las generaciones posteriores, permitiendo una evolución continua de sus capacidades.
Ante este escenario, Anthropic exhortó a fabricantes de dispositivos inteligentes y proveedores de servicios de internet a reforzar los estándares de protección digital. Entre las medidas recomendadas figura la eliminación de contraseñas predeterminadas y el fortalecimiento de los mecanismos de seguridad para reducir el riesgo de que futuras herramientas de inteligencia artificial sean utilizadas con fines maliciosos.