En estos días he tenido la oportunidad de constatar, una vez más, la fortaleza y la claridad con las que nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum, está conduciendo los destinos de nuestro país. Desde cada espacio legislativo, cada territorio y cada encuentro con la ciudadanía, escucho una demanda común; que sigamos avanzando con pasos firmes, con rumbo claro y con profundas convicciones de justicia social. Y ese camino, hoy, lo encabeza una mujer que ha demostrado capacidad, disciplina y un profundo amor por México.
Como diputada federal, he sido testigo del contexto que estamos viviendo: un momento de grandes transformaciones, pero también de enormes desafíos. Por eso es tan importante reconocer y respaldar el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha sabido sostener un proyecto que no se desvía, que no improvisa y que mantiene como eje central el bienestar de la gente. En estos días en los que algunas voces buscan generar dudas o tensiones, es fundamental reafirmar que el país está en manos de una mujer preparada, seria y profundamente comprometida con la continuidad de la Cuarta Transformación.
He caminado mi distrito, he hablado con comerciantes, madres de familia, estudiantes, adultos mayores y trabajadores. Todos coinciden en que hoy México vive un momento de esperanza. Y esa esperanza no es producto del discurso, sino de resultados palpables, movilidad social, obras transformadoras, programas sociales que protegen a quienes menos tienen y una visión de país que piensa en el futuro. La presidenta Claudia Sheinbaum; está construyendo sobre bases sólidas, con responsabilidad y con una claridad que inspira.
Como legisladora, me corresponde acompañar este proyecto desde el espacio que represento, no es solamente un respaldo político; es un respaldo desde la convicción personal y desde la experiencia que me da mi propio origen. Vengo de un territorio que ha luchado siempre por abrirse camino, por hacerse escuchar y por demostrar que la organización comunitaria es una fuerza poderosa. Por eso entiendo la importancia de que México tenga hoy a una presidenta que reconoce al pueblo como protagonista y no como espectador.
Estos días han sido testigo de decisiones importantes, algunas de ellas complejas, pero todas orientadas a mantener la estabilidad, garantizar la seguridad y fortalecer el desarrollo. Lo responsable es acompañar este proceso y no permitir que intereses particulares intenten frenar lo que tanto trabajo ha costado construir. La presidenta Sheinbaum está haciendo lo que tiene que hacer: gobernar con serenidad, con firmeza y con inteligencia.
Nuestro país requiere unidad, claridad y responsabilidad. Y desde mi labor como diputada federal, reitero mi compromiso de respaldar las decisiones que fortalezcan a México, estoy convencida de que este es el momento de cerrar filas, de reconocer la importancia de mantener la continuidad con cambio, y de acompañar a la presidenta en la consolidación de un gobierno que escucha, actúa y responde.
A quienes vivimos en barrios como Tepito, donde la fuerza nace de la comunidad, este respaldo no es símbolo de alineamiento político, sino de esperanza real. Porque sabemos identificar a quienes están del lado del pueblo y hoy, sin duda, nuestra presidenta Claudia Sheinbaum encabeza un proyecto que mira hacia adelante, que no se deja presionar y que tiene como objetivo principal seguir transformando la vida de millones de mexicanas y mexicanos.
Desde la Cámara de Diputados, desde mi territorio y desde mi responsabilidad como legisladora, reitero con plena convicción: cuentan con mi respaldo absoluto para seguir construyendo un México más justo, seguro y con oportunidades para todas y todos.
María Rosete.