El Poder Legislativo del estado de Oaxaca determinó declarar la desaparición del Ayuntamiento de Juchitán de Zaragoza mediante una votación unánime de 35 votos a favor. La determinación parlamentaria derivó de un requerimiento formal presentado por el gobernador Salomón Jara Cruz, luego de la captura del edil Miguel N por su probable responsabilidad en los delitos de extorsión agravada y atentados contra la seguridad de la entidad.
A partir del fallo legislativo, la gubernatura tiene la facultad de designar a un delegado provisional para asumir el control operativo de la localidad durante un lapso máximo de tres meses. Previo al término de dicho intervalo, la administración estatal deberá remitir una terna a la legislatura para la conformación de un Concejo Municipal, órgano que se encargará de concluir la gestión gubernamental correspondiente al periodo vigente.
La aprehensión del edil se llevó a cabo mediante una intervención coordinada entre la fiscalía estatal y dependencias de seguridad federales. En la misma intervención policial se concretó el arresto de Carlos Alberto N, conocido con el alias de La Parka, además de otros sospechosos vinculados a un grupo delictivo regional con presuntas conexiones con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Debido a la falta de un sustituto en las funciones locales y para prevenir riesgos operativos en los cuerpos de protección, las autoridades dispusieron el decomiso del equipamiento de la corporación policial municipal, retirando decenas de armas de fuego y miles de municiones. En su lugar, el resguardo del municipio quedó bajo la responsabilidad conjunta de la Policía Estatal, Fuerzas Especiales Binnizá, Marina, Ejército, Guardia Nacional y personal ministerial.