Por Guadalupe Romero
Los clientes bancarios con créditos personales, hipotecarios, de nómina, empresariales, automotrices y hasta agropecuarios fueron invitados por las instituciones que componen el sistema financiero nacional a solicitar diferir sus compromisos cuatro meses, con opción a dos meses más, en caso de necesitar el apoyo frente a la contingencia por la pandemia Covid-19.
Al respecto, el presidente de la Asociación de Bancos de México, Luis Niño de Rivera, nos explica que este plan acordado por la Banca en apoyo a la situación mantiene las condiciones contratadas de cada crédito contratado.
“Lo que hacemos es tomar los siguientes cuatro pagos y pasarlos a una fecha posterior, que puede ser en los pagos siguientes a ese plazo, o agregarlos al final del plazo original, pero todo queda exactamente igual, la misma tasa de interés y cero comisiones”, detalla el líder del sector financiero.
Subraya que para el sistema es aún más importante mantener la calidad de cartera, “eso es más importante que el plan de diferimiento. Y se logra como se hace siempre, manteniéndose cerca de los clientes, esa es la labor del banco y de un banquero”.
Por su parte, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) agrega que “no es obligatorio para los Bancos aceptar todas las solicitudes que les hagan los usuarios.
“Lo que harán los bancos es renovar o reestructurar los créditos con un plazo de gracia de cuatro meses, con posibilidades de extenderlos por dos meses más, siempre y cuando este proceso se realice dentro de los 120 días naturales siguientes al 28 de febrero de 2020; esto es a partir del saldo insoluto que se tenía en febrero”. Marzo “es parte de los meses que se pueden reestructurar”.
Sobre las tarjetas de crédito “el saldo que no se pague, sigue generando intereses de forma normal con la misma tasa hasta que se liquide en su totalidad”.
La Condusef sugiriere a los clientes bancarios “analizar si verdaderamente necesitan reestructurar el crédito”, porque sus ingresos o flujo de dinero que venían recibiendo regularmente ha disminuido por efectos de la situación que el país atraviesa por la epidemia.