Los comentaristas y ahora los creadores de contenido hemos confundido el periodismo crítico con el periodismo de indignación o de beneplácito.
No todo lo que hace el Gobierno es bueno. Pero tampoco todo lo que hace es malo. Por lo que, cuando para crear contenido crítico, se empieza a necesitar que el Gobierno se equivoque todos los días para tener una columna; ya sea para aplaudir o criticar; se deja de analizar el poder y se empieza a depender de él.
Pero aquí también aparece un conflicto perverso de intereses, ya que el Gobierno y la oposición han creado en equipo un dialogo de culpabilidad: por una parte, el Gobierno suele presentar que todo lo malo que sucede hoy en día es histórico o heredado, sin asumir sus responsabilidades, mientras la oposición establece alarmas porque todo es una tragedia. Las redes se inundan de información contradictoria, los periodistas ponen una pausa y se queda en “mañana les explico quién tiene la razón”.
Probablemente muchos de ellos no leyeron el documento original, pero eso sí, establecieron criterios que alarman a la población, gracias a la tecnología o a un asistente a quien se pueda culpar.
Y un ejemplo es lo que está sucediendo con el Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México, ya que existen algunas versiones que circulan por ahí, según las cuales uno puede irse a dormir como propietario de una casa y al despertar haberse convertido en inquilino del gobierno metropolitano.
Todo por culpa de un documento poco consultado pero muy comentado: el Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México, nombre suficientemente largo como para provocar sueño y evitar que cualquier ciudadano de a pie lo lea, se informe y vea el verdadero alcance. Sin embargo; en las redes sociales se ha convertido en una amenaza capaz de cambiar el uso de suelo, aumentar el predial, devaluar las propiedades, hasta modificar escrituras y, si seguimos así, hasta decidir de qué color podemos pintar la fachada de nuestras casas.
¿Acaso se les olvidó el artículo 115 constitucional, que establece las competencias de los municipios en materia de desarrollo urbano y zonificación? Porque una cosa es establecer criterios de coordinación metropolitana y otra muy distinta es sustituir las facultades que les corresponden a los gobiernos locales.
La realidad es que, como todo, este programa tiene ventajas y desventajas, siendo para mí lo más relevante, el que busca ayudar a planificar los servicios públicos, el cuidado del medio ambiente, la movilidad y la gestión de riesgos; entre otras cosas; de forma ordenada para todo el Valle de México, el cual hoy en día comprende 59 municipios del estado de México, 8 de Hidalgo, 1 de Morelos y las 16 alcaldías de la Ciudad de México.
Más también existe la amenaza del aumento de la burocracia, el abuso de las autoridades y, principalmente, que se politice y no se logre un proyecto que genere el derecho a la ciudad para todos.
Ahora los invito a que lo consulten en: https://pozmvm.sedatu.gob.mx/ y hagan su propio análisis, con la finalidad de empezar a minimizar una vieja regla que existe en la política mexicana, que establece que cuando alguien está en contra del gobierno, tiene razón. O peor aún, quien se atreve a cuestionar es traidor la patria, como en la actualidad se ha decretado. Demos gracias que hasta el momento, no ha surgido en la iluminación divina de algunos legisladores para que se incorpore a la reciente llamada nueva Constitución, después de tanto toqueteo que se le ha hecho a favor del que gobierna.
Como ciudadanos, debemos entender que el gobierno ya publicó un proyecto para un polígono determinado, que la oposición ya expresó los peligros inherentes del programa y las posibles repercusiones, más existe en todo esto unos detalles que no se nos pueden escapar: están en fase de consulta hasta el 22 de noviembre, todos los ciudadanos podemos participar ya sea de forma presencial o remota, e incidir en construcción para beneficio de todos.
Al fin y al cabo, así es la democracia, donde la participación ciudadana es relevante y parte del sistema, aun cuando para muchos el participar sea un ejercicio vano que no cambia nada.
La información que generan los medios de comunicación es importante para estar al día, pero lo que realmente hará la diferencia es cuando la ciudadanía participe de forma regular y de manera espontánea para criticar presentando alternativas, apoyar sin un interés oculto y definir desde sus trincheras el rumbo de la nación.
Perdón por no indignarme, pero les prometo hacerlo mañana si aparecen declaraciones suficientemente escandalosas que lo ameriten.
Por lo mientras no se queden con la duda. Investiguen y participen.
Javier Agustín Contreras Rosales. Colaborador de Integridad Ciudadana AC, Contador Público, Especialista en Instituciones Administrativas de Finanzas Publicas, Maestro en Administración Pública @JavierAgustinCo @Integridad_AC