El crimen organizado ejerce condiciones de control o “gobernanza efectiva” en alrededor de 30% del territorio nacional, de acuerdo con un análisis independiente que considera factores como el cobro de cuotas, instalación de retenes, control de mercados y cooptación de autoridades locales.
La radiografía establece que otro 47% del territorio se encuentra en entidades donde las organizaciones delictivas y las autoridades mantienen un control compartido o disputado. En contraste, 23% corresponde a estados donde existe un predominio claro de las instituciones del Estado.
El documento “¿Quién controla México? Mapa térmico del control del narcotráfico y del cobro de piso por estado y ciudad”, con corte al 25 de septiembre de 2026, ubicó a nueve entidades dentro de la categoría de “predominio criminal en amplias regiones”.
En este grupo se encuentran Colima, Sinaloa, Guanajuato, Morelos, Baja California, Guerrero, Michoacán, Chihuahua y Quintana Roo, estados que en conjunto concentran 23% de la población nacional.
Por otra parte, 14 entidades fueron clasificadas bajo condiciones de “control compartido o disputado”. Se trata de Sonora, San Luis Potosí, Baja California Sur, Tabasco, Nuevo León, Tamaulipas, Jalisco, Estado de México, Zacatecas, Querétaro, Ciudad de México, Veracruz, Oaxaca y Chiapas.
Este conjunto concentra 59% de la población del país, de acuerdo con el análisis.
En tanto, nueve estados quedaron dentro de la categoría de predominio estatal: Nayarit, Durango, Puebla, Hidalgo, Aguascalientes, Campeche, Coahuila, Tlaxcala y Yucatán, que representan 17% de la población nacional.
El estudio plantea que la presencia y capacidad de influencia de los grupos criminales no puede medirse únicamente mediante homicidios o enfrentamientos, debido a que también puede manifestarse a través de restricciones a la movilidad, control de actividades económicas, cobro de cuotas o extorsiones e influencia sobre autoridades locales.
La estimación de 30% corresponde a una evaluación independiente y no implica que las organizaciones criminales controlen físicamente cada punto de las entidades consideradas, sino que identifica regiones donde tendrían capacidad para imponer condiciones o ejercer influencia sobre actividades económicas, sociales o institucionales.