En la escena política, a nadie asombró que los senadores Miguel Angel Osorio Chong, Eruviel Avila, Claudia Ruiz Massieu y Nuvia Mayorga, hubieran finalmente decidido dejar sus respectivas militancias priístas, con lo que la fracción del partido tricolor en el Senado se quedó con nueve legisladores.
Dicha dimisión estaba más que cantada, más aún luego del constante golpeteo encabezado por el excoordinador de la bancada del Revolucionario Institucional en la Cámara Alta hacia la dirigencia de este partido que encabeza Alejandro Moreno Cárdenas. A lo largo de esa andanada, lo único que evidenció el senador, ahora independiente, fue su afán por arrebatarle el partido al exgobernador de Campeche y ponerlo al servicio de Morena, a cambio de tener inmunidad para él y sus seguidores.
No obstante lo anterior, el común denominador que permeó entre los legisladores, ahora expriístas, era que, “congruentes”, con sus principios, habían dejado las filas del PRI en la búsqueda de “lo mejor para México”. Esto, no pasó de ser un discurso, mera palabrería, porque este grupo ahora denominado “Congruencia por México”, no puede adjudicarse que ellos son los únicos que pueden ser los más democráticos, que se plantean cambiar al otrora poderoso partido “desde afuera”. Convendría que explicara Osorio Chong y compañía, cómo tiene pensado lograr ese objetivo.
Esta actitud no tiene otra explicación más que este grupo de senadores actúan porque detrás de ellos está la mano de Morena, que tiene en su poder una radiografía de cada uno de ellos y de lo que han hecho en sus respectivas carreras políticas, o como se dice popularmente, el partido oficial sabe de los “trapitos” que cada uno de ellos pretende ocultar del sol.
Osorio Chong, ha fracasado en todos los intentos desplegados para quedarse con las riendas del PRI, sin embargo, ha entregado malas cuentas, por lo que no debe extrañar que se empiecen a mover asuntos sumamente delicados en los que presuntamente estaría involucrado el exgobernador de Hidalgo.
Ahora que el expediente del exdirector de Pemex, Emilio Lozoya Austin, se encuentra en un impasse, podría volver a la luz el caso de CITAPIA, (Construcciones Industriales Tapia), propiedad del empresario hidalguense Juan Carlos Tapia y que en su momento fue subcontratada por Odebrecht para ejecutar algunas obras del contrato que por dos mil 315 millones de pesos Pemex, les asignó a los brasileños para modernizar la refinería de Tula, Hidalgo.
Osorio Chong, fue gobernador entre 2005 y 2011, miembro del comité de campaña del PRI en la elección presidencial 2012 y Secretario de Gobernación durante todo el gobierno de Enrique Peña Nieto y desde donde habría cometido una buena cantidad de irregularidades.
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