El nuevo tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), que reemplazó este miércoles al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en vigor desde 1994, presenta varios cambios importantes en un flujo comercial entre los tres países que asciende a un valor de unos 1.2 billones de dólares.
Este acuerdo llevará a los tres países a modernizar su relación comercial al incluir temas como la facilitación del comercio electrónico y el almacenamiento de datos, pero también elevará los costes en el sector automotriz de Norteamérica.
Los tres países firmantes del TLCAN signaron el T-MEC en noviembre de 2018, pero el proceso de ratificación se alargó más de un año en Estados Unidos debido a las dudas sobre las garantías de aplicación de los estándares medioambientales y laborales, y no ha sido hasta hoy, en medio de la pandemia del coronavirus, que ha arrancado oficialmente.
La puesta en marcha de este pacto comercial llega en un contexto en el que la pandemia del coronavirus ha afectado en gran medida las cadenas de suministro de los tres países y las comunes entre ellos.
Además, el lanzamiento del T-MEC coincide con un descenso del volumen del comercio mundial, la eliminación de puestos de trabajo en los tres países y con unas previsiones de contracción en toda la región norteamericana, según el Fondo Monetario Internacional (FMI).
A través de un comunicado, la Secretaría de Economía puntualizó que un tema clave es el relativo a las medidas anticorrupción, puesto que a través de estos acuerdos, afirmó que México se compromete a fortalecer su marco legal para combatir este tipo de prácticas que puedan afectar el ambiente de negocios en nuestro país.
Entre las nuevas normas, el T-MEC establece que el 75 % de la producción de los automóviles debe ser con productos norteamericanos; que entre el 40 % y el 45 % tiene que ser elaborado por trabajadores que ganen por lo menos 16 dólares la hora; y que el 70 % del acero y aluminio utilizados sean también de Norteamérica.
De acuerdo a varias encuestas publicadas al respecto, la mayoría de los fabricantes de vehículos cree que estas medidas incrementarán sus costes, pero que a largo plazo serán positivas para las compañías de la industria.
Respecto al sector primario, los agricultores estadounidenses tendrán un mejor acceso a Canadá, que acordó aumentar sus cuotas libres de aranceles para productos lácteos, avícolas y de huevo bajo su régimen de gestión de suministro.
A través de un comunicado, la Secretaría de Economía puntualizó que un tema clave es el relativo a las medidas anticorrupción, puesto que a través de estos acuerdos, afirmó que México se compromete a fortalecer su marco legal para combatir este tipo de prácticas que puedan afectar el ambiente de negocios en nuestro país.
Con información de EFE
Imagen: Reuters