* La amenaza de personajes ficticios y la falsificación de datos.
La inteligencia artificial es una herramienta que puede brindar grandes beneficios a la humanidad, pero su mal uso o su aplicación en manos equivocadas puede generar graves consecuencias. Un problema muy relevante que se presenta con la AI es la posibilidad de que se creen contenidos falsos que puedan ser confundidos con información real.
En la actualidad, la red está llena de contenido falso creado por humanos ahora imaginemos que esto se vuelva exponencial usando como herramienta AI y sea difícil de distinguir entre lo real y ficticio, como videos de accidentes que nunca ocurrieron, noticias de personas públicas que son falsas, fotografías de productos con características que no tienen, entre otros.
Estos contenidos falsos pueden ir desde temas de gran alcance público hasta temas personales, lo que pone en riesgo la credibilidad de la información en la red puede generar un tremendo caos.
Y si a esto le sumamos el crear identidades falsas, en una época en la que cada vez hay más transacciones digitales y se utiliza la biometría como medio de validación de identidad, la posibilidad de que la inteligencia artificial pueda imitar o crear biometrías falsas representa un grave peligro para la seguridad digital.
Para combatir y evitar el desarrollo de información falsa en la red, existen dos opciones: regular y poner alguna marca visual o digital que indique que la información fue creada por la inteligencia artificial, o desarrollar herramientas para detectar cuándo la información fue creada por esta tecnología.
La primera opción parece ser la más viable, ya que la segunda podría generar una batalla interminable entre los creadores de inteligencia artificial y los desarrolladores de herramientas de detección.
Sin embargo, poner de acuerdo a todos los países y empresas líderes en la creación de esta tecnología sería una tarea titánica, ya que en cosas más sencillas ha sido difícil ponerse de acuerdo, ahora con algo tan complejo no es tarea fácil.
Todos los especialistas y empresas que están trabajando en la creación de inteligencia artificial, es importante que trabajen con ética para asegurar que se esté creando un mundo en el que la realidad y la ficción sean fácilmente distinguibles para proteger la credibilidad de la información en la red.
Es cierto, la ética es un tema crucial a tener en cuenta en el desarrollo de la inteligencia artificial. La creación de sistemas que imiten la realidad de manera tan convincente puede llevar a situaciones problemáticas si no se tiene en cuenta la ética.
Es importante que las empresas y especialistas que trabajan en este campo consideren el impacto que sus desarrollos pueden tener en la sociedad y tomen medidas para garantizar que sus sistemas sean utilizados de manera responsable.
Además, es necesario que se establezcan regulaciones y estándares éticos claros para el desarrollo y uso de la AI para garantizar que se utilice de manera responsable y beneficiosa para la sociedad.
Es cierto que la creación de organismos reguladores es crucial para abordar los riesgos potenciales de la IA. Estos organismos deberían llevar a cabo evaluaciones rigurosas y exhaustivas, examinando los posibles impactos de la tecnología en la sociedad y la economía, así como sus riesgos de seguridad.
La aprobación de cualquier nueva aplicación de IA debería depender de que se hayan abordado y mitigado estos riesgos.
Es importante reconocer que la creación de estos organismos reguladores no será una tarea fácil, habrá intereses políticos, económicos y militares que influirán en la forma en que se desarrollan estas regulaciones.
Es fundamental que estos organismos estén compuestos por expertos imparciales y altamente capacitados, que estén libres de influencias externas y puedan tomar decisiones basadas en el interés público y la seguridad de la sociedad en su conjunto.
Efectivamente, la competencia por liderar la carrera en inteligencia artificial es intensa y se ha convertido en un factor clave para el desarrollo y el poderío de un país. Por lo tanto, puede ser difícil alcanzar acuerdos que regulen y controlen el avance de esta tecnología, Sin embargo, si no se aplica correctamente o cae en manos equivocadas, sin analizar y considerar los riesgos a futuro, puede generar más problemas que beneficios.
Por eso, no debemos desperdiciar la oportunidad, como humanidad para ser responsables y analizar cuidadosamente los beneficios y consecuencias de la AI para llevarnos a otro nivel de beneficios. No podemos permitirnos ser irresponsables, debemos hacerlo bien esta vez, especialmente en este momento crítico de nuestra historia.
Y es de gran importancia poder distinguir si una voz, fotografía, texto o video fue creado con alguna herramienta de AI para que el público que lo vea pueda tomar una decisión de la credibilidad del mismo.
Octygeek / Alejandro del Valle Tokunhaga
Ingeniero en Electrónica y Telecomunicaciones por la UAM.
alejandro.delvalle@octopy.com