El uso del Alcázar del Castillo de Chapultepec para un evento privado organizado por la FIFA reavivó el debate sobre la protección del patrimonio histórico nacional, luego de que un especialista en políticas culturales señalara que la autorización de este tipo de actividades podría contravenir la legislación vigente en materia de monumentos y bienes nacionales.
De acuerdo con el investigador Bolfy Cottom, la realización de un acto empresarial en un recinto histórico representa un hecho preocupante, ya que el Castillo de Chapultepec tiene una vocación cultural, educativa e histórica que debe preservarse. Además, consideró que las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien confirmó que el espacio fue rentado por más de un millón de pesos para un evento de la FIFA, evidencian una posible transgresión a disposiciones legales relacionadas con la protección del patrimonio nacional.
El especialista sostuvo que entre las normas que podrían verse comprometidas se encuentran la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, la Ley General de Bienes Nacionales y la Ley Federal de Derechos, al considerar que el uso del inmueble con fines empresariales se aparta de los objetivos para los que fue destinado.
La controversia surgió después de que la mandataria defendiera el arrendamiento del recinto al señalar que este tipo de prácticas se han realizado desde hace años. Sin embargo, el caso abrió nuevamente la discusión sobre los límites legales para el aprovechamiento de espacios considerados patrimonio histórico y la necesidad de garantizar que su utilización se mantenga acorde con su carácter cultural y público.