En apenas cuatro meses, autoridades federales decomisaron en Reynosa más de 7 millones 422 mil litros de hidrocarburo, junto con infraestructura industrial para su almacenamiento y transporte, lo que revela la existencia de una red clandestina con capacidad de operación a gran escala. Los aseguramientos incluyeron tanques verticales, autotanques, tractocamiones, motobombas, generadores eléctricos y sistemas de videovigilancia.
Los hallazgos, registrados entre marzo y julio de 2026, describen una industria ilegal con capacidad para recibir, procesar y movilizar combustible, muy lejos de una ordeña ocasional. Pese a la magnitud de los decomisos, las autoridades municipales encabezadas por el mismo grupo político desde hace una década no han emitido posicionamientos públicos sobre el tema.
El primer aseguramiento ocurrió el 29 de marzo tras una denuncia anónima, con más de 2 millones de litros de combustible y decenas de unidades de transporte y almacenamiento. Posteriormente, el 10 de junio, la Fiscalía General de la República ejecutó cateos en predios cercanos a la carretera Reynosa-Monterrey, donde se localizaron más de 1.2 millones de litros de hidrocarburo, 24 pipas, 18 tanques de gran capacidad y equipo de vigilancia. En esa operación fueron detenidas dos personas.
En total, el Gabinete de Seguridad reportó cuatro intervenciones en predios rurales conectados con rutas estratégicas de carga, confirmando la existencia de una estructura organizada para el tráfico de combustible. Los aseguramientos se suman a las investigaciones contra redes vinculadas al exgobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, prófugo por delincuencia organizada y lavado de dinero.