Un vuelo de American Airlines con destino a Miami fue evacuado de emergencia en el Aeropuerto Internacional de Denver, luego de que se detectara un incendio en el tren de aterrizaje durante la fase de despegue. La aeronave, un Boeing 737 MAX 8 que operaba el vuelo AA 3023, presentó humo y llamas bajo el fuselaje, lo que obligó a abortar la maniobra y activar los protocolos de emergencia.
A bordo viajaban 173 pasajeros y seis tripulantes, quienes fueron evacuados mediante toboganes inflables. Siete personas recibieron atención médica, una de ellas fue trasladada a un hospital con lesiones menores, mientras que las demás fueron atendidas en el lugar.
El incidente obligó a suspender temporalmente las operaciones en la pista 34L, ocasionando retrasos en al menos 87 vuelos. Los bomberos lograron controlar el fuego en pocos minutos, y la aeronave fue retirada del servicio para su revisión técnica.
La Administración Federal de Aviación (FAA) inició una investigación para determinar las causas del fallo, mientras que la aerolínea informó que los pasajeros serán reubicados en otro vuelo con destino a Miami. La empresa también agradeció al personal de abordo y a los cuerpos de emergencia por su rápida respuesta.