José Narro Céspedes
El pasado 21 de abril, la Cámara de Diputados aprobó el decreto por la que se reforman y adicionan diversas disposiciones a la Ley de Hidrocarburos, con 301 votos a favor, 147 en contra y 2 abstenciones, misma que fue ratificada el día 22 en el Senado de la República con 67 votos a favor, 47 en contra y 6 abstenciones
Esta iniciativa se motiva en la defensa del interés del Estado y de los usuarios finales, es decir de México y sus ciudadanos, combate el comercio ilícito de hidrocarburos y petrolíferos, garantiza el abasto y fortalece la regulación. La reforma establece un requisito para acceder a un permiso para contar con un almacenamiento mínimo de petrolíferos establecido por la Secretaría de Energía.
Establece la figura de negativa ficta en el procedimiento en el procedimiento de trámites de los permisos. Señala que procederá la revocación de permisos en el caso del incumplimiento de diversas disposiciones aplicable en materia de hidrocarburos y petrolíferos. Instaura la revocación de permisos cuando los titulares de estos cometan el delito de contrabando de hidrocarburos y petrolíferos o petroquímicos.
Todo esto asusta mucho a la derecha del PRIANRD, acostumbrados al abuso del poder, al tráfico de influencias, al enriquecimiento ilícito, se manifiestan con una ola de amparos en contra del estado y del pueblo mexicano, pues es un ataque a los intereses de los grandes capitales que se han visto beneficiados por las reformas neoliberales impulsadas por el Pacto por México y Enrique Peña Nieto.
Quizá habrá que recordar que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) logró detectar más de 500 operaciones internacionales de la empresa transnacional Odebrecht y Emilio Lozoya en 29 países, entre los que aparecen paraísos fiscales. Este dinero fue operado para comprar la elección de EPN y la posterior compra de legisladores para hacer realidad la Reforma Energética y las otras llamadas Reformas Estructurales.
PEMEX fue la caja chica del priísmo, lo cual replicó el PAN, dejando a la empresa en números rojos durante los últimos sexenios. Esta es la realidad. El PEMEX que heredó la 4T era el templo a la corrupción. La historia lo demuestra.
Sin embargo, México dependió muchos años de la venta de petróleo, lo cual significó una economía petrolizada, que significó que Pemex haya sostenido la economía nacional durante décadas, hasta que los gobiernos del neoliberalismo del PRIAN decidieron venderlo a mejor postor, sin importar descapitalizar al país. (Hoy el mayor ingreso nacional es la entrada de divisas de los migrantes en EU).
Y en esta realidad, con un Pemex de rodillas, nuevamente los mismos que inundaron las finanzas de Pemex de actos mezquinos y corruptos, antes de terminar el sexenio de Peña Nieto, dieron autorizaron contratos leoninos a empresas generadoras de energía que, en medio de la corrupción, buscan que México dependa de empresas privadas y extranjeras en materia de energía.
Que quede claro, no estamos en contra de las llamadas energías limpias, sabemos que en la medida que una sociedad es más desarrollada consume más energía, en la mayoría de los casos de forma ineficiente, por lo tanto, una actitud responsable es tener la mayor eficiencia energética en la vida diaria.
Para el año 2040 se espera que la demanda de energía se incremente en un 60%; asimismo se pronostica que debido a las emisiones de gases de invernadero se alcance al final del siglo un aumento en el calentamiento global entre 1.4 y 5.8 grados centígrados, por lo cual todas las economías y los ecosistemas del mundo sufrirán graves consecuencias de no tomarse las medidas necesarias para mitigar esta problemática.
Queremos impulsar las llamadas energías limpias, pero México necesita garantizar la Soberanía Energética, necesitamos garantizar que la instalación de la infraestructura de las llamadas energías renovables no devasten la tierra y los pueblos.
Al mismo tiempo que no podemos omitir que México sigue dependiendo del petróleo, seguimos gastando mucho dinero para comprar gasolinas caras, mientras que vendemos petróleo crudo. La inmensa mayoría de la energía en México (transportes, empresas, el campo, y los generadores) se siguen moviendo con combustibles fósiles.
No podemos obligar a un cambio brutal de consumo de energía para darle gusto al PRIAN.
Tenemos que caminar en dos vías para la autosuficiencia energética, tenemos que fortalecer a Pemex pues sin ella México caerá en la bancarrota, al tiempo que tenemos que garantizar el ingreso de energía limpia para la naturaleza y las comunidades y limpia de corrupción.
Es tan ambigua la percepción del estado mexicano, que se oponen y cuestionan a la seguridad y al interés nacional. Se preocupan por los intereses de los empresarios que importaban y vendían hidrocarburos de mala calidad, que entraban por adunas y declaraban un volumen, pero vendían otro.