El Ministerio de Sanidad de Gaza declaró en "colapso total" al sistema de salud de la Franja debido a la falta de combustible y los bombardeos de Israel.
La instancia indicó que las instituciones sanitarias han dejado de funcionar y que los hospitales que quedan abiertos no pueden seguir ofreciendo servicios.
Detalló que actualmente hay "más de 7 mil" enfermos y heridos que necesitan de tratamiento urgente, a los que los servicios sanitarios de Gaza no pueden atender.
En este sentido, criticó que "la comunidad internacional no haya cumplido con sus obligaciones" y no haya abordado "de forma seria" sus llamamientos advirtiendo de la saturación del sistema sanitario.
El Ministerio explicó que por la situación actual en el enclave han tenido que convertir hospitales en refugios y que sus pasillos y salas están llenos de desplazados, lo que dificulta que se ofrezca una atención sanitaria adecuada y expone a los pacientes a infecciones.
Finalmente, aseguró que no hay ni agua ni higiene suficiente en los centros médicos debido a esta situación y que las epidemias y enfermedades se están expandiendo rápido entre quienes están en los hospitales.
- Gaza reporta su día más mortífero -
El Ministerio informó que se confirmaron más de 700 palestinos murieron por los ataques aéreos israelíes durante la noche del martes. Esta es la cifra más alta de fallecidos en 24 horas desde que Israel inició un sitio y una campaña de bombardeos hace dos semanas para aplastar a los militantes de Hamás en el enclave.
En medio del asedio a Gaza, las agencias de Naciones Unidas suplicaron "de rodillas" que se permita la entrada sin trabas de ayuda de emergencia en Gaza, afirmando que se necesitan entregas más de 20 veces superiores a las actuales para apoyar a la población que ha sido expulsada de sus hogares.
Autoridades palestinas anunciaron que al menos 5 mil 791 palestinos habían muerto en los ataques contra el enclave gobernado por Hamás desde el 7 de octubre, entre ellos 2 mil 360 niños. Unos 704 fallecieron sólo en las últimas 24 horas.
Israel dijo que había matado a docenas de combatientes de Hamás en los ataques nocturnos contra el enclave asediado, pero afirmó que su guerra para destruir al grupo islamista llevaría tiempo.
Imagen: AFP