La inflación en México repuntó a 3.8% anual durante noviembre de 2025, convirtiéndose en la cifra más elevada registrada en los últimos cinco meses, de acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). El incremento estuvo impulsado principalmente por el alza en precios de alimentos, energéticos y servicios, lo que generó preocupación en los mercados financieros y entre consumidores.
El índice nacional de precios al consumidor mostró una variación mensual de 0.6%, reflejando presiones en productos básicos como frutas, verduras y carne, además de ajustes en tarifas de transporte y vivienda. Analistas señalaron que este comportamiento rompe la tendencia de estabilidad observada en meses anteriores y podría complicar las expectativas de cierre de año.
Especialistas en economía advirtieron que el repunte inflacionario podría influir en las decisiones de política monetaria del Banco de México, que mantiene una postura restrictiva para contener la escalada de precios. La institución ha reiterado que su objetivo es mantener la inflación dentro del rango meta de 3% ±1, aunque el resultado de noviembre se ubica por encima de lo esperado.
El aumento en el costo de bienes y servicios impacta directamente en el poder adquisitivo de las familias mexicanas, especialmente en sectores de bajos ingresos. Organismos empresariales han solicitado medidas de apoyo para mitigar los efectos en la producción y el consumo, mientras que expertos prevén que la inflación cierre el año en niveles cercanos a 4%.