Arturo Carrasco Cruz
Con estas palabras se describió durante su campaña Zohran Mamdani, próximo alcalde de Nueva York. Si esta descripción no fuera suficiente para encender las alarmas de los conservadores norteamericanos, añadamos que Mamdani es inmigrante (nació en Uganda, de donde su familia migró cuando tenía siete años), rapero, habla español, está a favor de la comunidad LGBTIQ+, de los migrantes, es pro palestino y, en sus propias palabras, “lo más condenatorio es que me niego a disculparme por nada de esto”.
Esta imagen de Zhoran Mandani no debe entenderse como una postura falsa o mediática, que sería peligrosa en los tiempos actuales, sino como una verdadera posición política. Desde que inició su segunda presidencia, el gobierno de Trump se ha caracterizado por su abierta intolerancia y racismo, lo que se ha expresado en políticas migratorias violatorias de los derechos humanos. Es en este contexto que toma gran relevancia la victoria, en la ciudad más importante de los Estados Unidos, de alguien como Mamdani.
Con una agenda de carácter social, el también miembro de los Socialistas Democráticos de América (DSA) representa lo totalmente opuesto a Trump, a los republicanos, millonarios, muchos de los cuales dieron recursos para evitar su triunfo, y también de varios demócratas que se opusieron a su postulación. Entre algunas de las propuestas que Mamdani ha lanzado, y que tanto han llamado la atención, se encuentran el congelar los precios de las rentas de vivienda, combatir la especulación inmobiliaria, aumentar los impuestos a los millonarios, mejorar el transporte público y apoyar a los inmigrantes.
Por supuesto materializar estas propuestas no será nada fácil, pero en el contexto de intolerancia ya mencionado, el simple hecho de poder hablar de estos temas ya representa un triunfo y una oportunidad de cambio para los jóvenes y la clase trabajadora —quienes conformaron el grueso de los 100 mil voluntarios que promovieron su campaña—, así como para miles de personas que desean recuperar la esperanza. En este sentido, este triunfo, como dijo en su discurso de victoria, demuestra que “la esperanza está viva”.
Y ante la gran expectativa que ha despertado, Mamdani ha confirmado que estará a la altura de las circunstancias. Durante su primer discurso como alcalde electo, Mamdani no solo reconoció la importancia de su triunfo, que le llevó a imponerse a lo que llamó una dinastía política, sino también que su base política son aquellos que buscan una oportunidad para mejorar, a quienes prometió que “Nueva York seguirá siendo una ciudad de inmigrantes, una ciudad construida por inmigrantes, impulsada por inmigrantes”.
Durante este discurso también aprovechó para dirigirse al presidente Trump, quien pidió no votar por él y lo calificó de “comunista, para decirle: “Sé que estás viendo esto, tengo tres palabras para ti: ¡sube el volumen!, y agregó una contundente advertencia: “Para llegar a cualquiera de nosotros, tendrá que pasar por encima de todos nosotros”. Parafraseando a Donald Trump, podemos decir que así comienza el renacer de la esperanza.
En enero tomará posesión este joven de 34 años que ganó con más de un millón de electores, y que buscará que Nueva York, el centro financiero, cultural y comercial del mundo, siga avanzando sin dejar de lado a los más desfavorecidos, a pesar del rechazo de varios opositores.
Como se dijo, la tarea que tiene enfrente Mamdani no será nada fácil, y es claro que no se podrán cumplir en su totalidad las promesas de campaña, pero se lograrán avances y se colocará en la agenda la idea del cambio, lo que podría abrirle las puertas a él y a su partido a las presidencia del país en unos años.