Lo que fue una sucesión presidencial adelantada se convirtió en un blanco de guerra para todos los que intentan abrir camino pues se ha vuelto una situación rutinaria observar el fuego amigo y los golpes bajos hablando de fabricaciones para tratar de debilitar las aspiraciones de aquellos que han decidido levantar la mano por derecho legítimo e histórico.
El deber democrático sería, por lo que representa el partido, respetar las opiniones y el derecho legítimo de aspirar a competir en lugar de perseguir o tratar de difamar con supuestos mecanismos que tenía previstos divulgar la gobernadora de Campeche, Layda Sansores.
Supongo que sería algo para intentar desprestigiar a Ricardo Monreal luego de que- el presidente Obrador- lo incluyera en lista de presidenciables de Morena en la carrera del 2024.
De hecho, no es la primera ni será la última ofensiva contra el Senador Ricardo Monreal porque está en un momento clave para posicionarse como una alternativa presidencial, en especial que ha demostrado fortaleza y firmeza ante las artimañas que han utilizado en su contra.
Tiene mucho sentido y lógica ya que el zacatecano es visto, por buena parte de la militancia de Morena y de la sociedad en general, como un serio aspirante que ha destacado a lo largo de 40 años de carrera política.
Él mismo anticipó y presagió lo que pasaría una vez que el presidente adelantó el juego sucesorio. Esto se pudo evitar, sin embargo, es una realidad que muchos están padeciendo en carne propia el hecho de abrir con mucha antelación el ejercicio pues las mismas declaraciones, estrategias, guerra sucia y ahora mecanismos de comunicación que vienen poniendo en práctica a través de desplegados, información y personeros, sigue permeando como el caso de Layda que curiosamente se ha declarado con el corazón abierto hacía Claudia Sheinbaum.
Aunque intenten una fabricación, el Senador Monreal ha superado muchos contratiempos y adversidades dentro del ejercicio público y electoral. Es obvio que lo que anunció Layda Sansores, es equivalente al grado de afinidad que tiene por Sheinbaum, al menos eso se nota en un momento clave donde el presidente ha decidido abrir el juego presidencial para otro aspirante más como el caso del coordinador de los Senadores de Morena.
Es lógico que este tipo de situaciones se pongan en marcha. Es una realidad inocultable pues los intereses que están ej juego son suficientes para provocar encono.
Esto no es producto de la casualidad ni una acción involuntaria, sino un hecho intencionado para intentar desacreditar una carrera intachable que no han podido ni podrán, utilizarlo como instrumento para desencadenar una división y fractura interna pues Monreal está firme en la carrera por la silla presidencial con Morena.
Es, y será, uno de los cientos de intentos fallidos de manipulación para intentar poner contra las cuerdas a un animal político cuya experiencia y madurez superan la expectativa. Es decir, nada ha flaqueado el desarrollo político de Ricardo Monreal ni con conspiraciones, ni mucho menos orquestando intrigas ya que el zacatecano es audaz y hábil porque sobrevivió- políticamente- a las más mezquinas estrategias de fabricación.
Esta no será la excepción: Ricardo Monreal saldrá más fortalecido de cualquier intento o plan para sacudir su legítima aspiración presidencial con Morena en 2024.