Con la novedad de que fue la propia presidenta Claudia Sheinbaum, como corresponde, anunció el relevo de Juan Ramón de la Fuente al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores proponiendo a Roberto Velasco Alvarez, que se venía desempañando como subsecretario para América del Norte, como nuevo canciller.
Se dice en los círculos diplomáticos que el puesto supuestamente le hubiera correspondido a la subsecretaria del ramo, María Teresa Mercado, pero por algo, la presidenta se inclinó por Velasco.
La razón de la salida de De la Fuente, fue por “motivos de salud”. Sin embargo, la víspera de este movimiento que se dio en días santos, mucho se especuló en redes sociales respecto a presuntas razones verdaderas.
En un video que igualmente circuló por las redes sociales, la propia jefa del Ejecutivo, indicó que el doctor de la Fuente “seguirá ayudando en distintos temas”.
Varios detalles saltan a la vista. El primero, que Velasco Alvarez pertenece desde hace un buen tiempo al equipo del actual secretario de Economía, Marcelo Ebrard, -que actualmente lidia con los trajines del TMEC-, aunque también contó con el respaldo incondicional de su tío, Cuauhtémoc Velasco Oliva, perteneciente al círculo del titular de la SE.
Velasco Alvarez llegó y empezó a tomar relevancia desde que Ebrard se desempeñaba como titular de la SRE, desde donde es recordado porque fue él quien negoció el tema de las vacunas del Covid y supuso que eso le daría puntos para que fuera señalado por Andrés Manuel López Obrador como la “corcholata” principal en la de elección presidencial del 2024.
Luego, se vino un enfrentamiento entre Ebrard y la actual presidenta de la República. El exjefe de Gobierno de la CDMX, que se sentía con todo el derecho, alegó que no había piso parejo en las encuestas que el partido Morena llevó a cabo la víspera electoral de ese año, pero ya se sabía con antelación que el entonces presidente, había decidido a quien pasarle el “bastón de mando”.
Total, que el hoy secretario de Economía se quedó en Morena y forma parte del gabinete de la presidenta, algo que se sometió a las apuestas, dada la indignación que había manifestado Ebrard ante lo que consideró una trampa.
Así que aquí esta una vertiente de las muchas lecturas que pueden dar este cambio que hizo Sheinbaum en su gabinete, y se dice que vienen más.
Por parte del hoy exsecretario de Relaciones Exteriores, fue muy cuestionable el papel que hizo en esa dependencia, especialmente con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca; más aún si se compara con la gestión de De la Fuente como secretario de Salud en los tiempos de Ernesto Zedillo y que posteriormente al frente de la UNAM, realmente destacó y operó, pero en su papel como canciller dejó qué desear.
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