El pasado sábado 2 de mayo, Vicente, un niño de tres años, fue hallado sin vida dentro de la camioneta de su madre en el fraccionamiento La Rioja de Mexicali, Baja California, tras permanecer más de 12 horas olvidado en su silla de seguridad. La necropsia reveló que el menor falleció por golpe de calor, alcanzando temperaturas internas de hasta 45 grados centígrados, lo que incluso le provocó quemaduras de primer grado, según informó el director del Servicio Médico Forense (Semefo), César Raúl González.
La madre, identificada como Roxana “N”, fue detenida por autoridades locales bajo el delito de omisión de cuidados. De acuerdo con versiones preliminares, habría llegado a su domicilio en estado de ebriedad la noche anterior, olvidando al menor dentro del vehículo.
La Fiscalía General del Estado (FGE) de Baja California investiga el caso y determinará la situación jurídica de Roxana “N”. Según el Código Penal estatal, la omisión de cuidados puede castigarse con penas de 6 meses a 2 años de prisión, pero cuando la negligencia deriva en la muerte de un menor, el delito se reclasifica como homicidio culposo, con sanciones que van de 2 a 6 años de cárcel. El juez podría considerar agravantes por las condiciones extremas en las que se produjo el fallecimiento.
El caso ha generado conmoción en Mexicali y reabre el debate sobre la responsabilidad parental y las consecuencias legales de la negligencia en el cuidado de menores.