Las escuelas militarizadas de nivel básico y medio superior pueden favorecer el desarrollo de la disciplina, el autocontrol y el trabajo en equipo, pero también plantean riesgos para el pensamiento crítico y la autonomía de los estudiantes, de acuerdo con investigaciones internacionales sobre este modelo educativo.
El análisis de distintos estudios señala que la incorporación de estructuras y prácticas de carácter militar puede generar beneficios relacionados con el orden y la conducta dentro de los planteles. La aplicación de reglas estrictas y rutinas definidas puede contribuir a que los alumnos desarrollen hábitos vinculados con la responsabilidad, el cumplimiento de normas y la convivencia colectiva.
Sin embargo, las investigaciones también identifican posibles efectos negativos cuando los métodos militarizados se aplican de manera rígida. Entre ellos se encuentra una menor capacidad para cuestionar las normas establecidas y desarrollar un pensamiento crítico, debido a que estos modelos suelen privilegiar la disciplina, la obediencia y el seguimiento de instrucciones.
El debate sobre este tipo de instituciones ha cobrado relevancia en México debido a cuestionamientos relacionados con su funcionamiento y supervisión. Las escuelas militarizadas privadas deben cumplir con las disposiciones educativas correspondientes para operar como planteles con reconocimiento oficial, mientras que la formación militar impartida por la Secretaría de la Defensa Nacional corresponde a su propio sistema educativo.
Los estudios internacionales revisados plantean que los resultados de estos modelos dependen de la manera en que se implementan y de los mecanismos de regulación y supervisión existentes. Por ello, además de evaluar los efectos sobre la disciplina, las investigaciones consideran necesario analizar su impacto en la autonomía, la participación y la formación integral de niñas, niños y adolescentes.
El análisis coloca así en el centro del debate la necesidad de equilibrar la enseñanza de valores como la responsabilidad y el respeto a las reglas con una formación que permita a los estudiantes desarrollar criterios propios, capacidad de cuestionamiento y pensamiento crítico.