Las comisiones del Senado de la República aprobaron la minuta enviada por la Cámara de Diputados que plantea modificar la Constitución para impedir que personas con doble nacionalidad puedan contender por la Presidencia de la República, las gubernaturas y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México.
El dictamen fue avalado en una sesión realizada menos de 24 horas después de que el documento llegó a la Cámara alta, por lo que el proyecto avanzó con rapidez en su trámite legislativo y se perfila para ser discutido en el Pleno del Senado durante la próxima semana.
La propuesta contempla reformas a los artículos 86, 116 y 122 de la Constitución. En las Comisiones Unidas de Puntos Constitucionales y de Estudios Legislativos Primera obtuvo el respaldo de legisladores de Morena, Partido del Trabajo y Partido Verde Ecologista de México, mientras que senadores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano manifestaron su rechazo.
Durante la discusión, la oposición argumentó que la iniciativa podría limitar derechos políticos de ciudadanos con doble nacionalidad, incluidos mexicanos que residen en el extranjero o que nacieron fuera del país, pese a mantener vínculos y derechos como ciudadanos mexicanos.
Por su parte, representantes de Morena defendieron la reforma al señalar que quienes aspiran a encabezar gobiernos estatales o la Presidencia deben mantener una única nacionalidad, al considerar que se trata de cargos vinculados con la soberanía y la representación del Estado mexicano.
El debate legislativo también incluyó intercambios entre bancadas sobre el impacto que la medida tendría en la comunidad migrante. Mientras los grupos opositores expresaron preocupación por posibles restricciones a la participación política, legisladores oficialistas sostuvieron que la reforma no está dirigida contra los mexicanos en el exterior, sino a definir requisitos para los cargos públicos de mayor jerarquía.
El presidente de la Mesa Directiva del Senado, Higinio Martínez, adelantó que el dictamen podría ser llevado al Pleno el próximo martes, donde continuará la discusión sobre los alcances de la reforma constitucional.
De ser aprobado por la Cámara alta, el proyecto avanzaría a la etapa correspondiente del proceso de reforma constitucional para su eventual entrada en vigor.