Claudia Bolaños
El uso constante de teléfonos celulares y redes sociales dentro y fuera de las escuelas representa uno de los nuevos retos para el sistema educativo, debido a que docentes deben competir por la atención de los estudiantes frente a los estímulos generados por los dispositivos digitales.
El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, señaló que las pantallas y las plataformas digitales modificaron la manera en que niñas, niños y jóvenes reciben información, por lo que ahora el desafío para los maestros es lograr mantener la concentración durante las clases.
“El reto es cuando una escuela no tiene celulares o incluso sin ellos en el salón. El reto es sostener la atención de los niños”, expresó el funcionario al abordar la discusión sobre el impacto de los dispositivos digitales en la educación.
Durante su exposición, Delgado presentó datos de estudios sobre el comportamiento de los jóvenes frente a los teléfonos móviles y señaló que algunos estudiantes reciben hasta 237 notificaciones al día, de las cuales una parte importante ocurre durante el horario escolar.
El titular de la SEP indicó que una interrupción por una alerta en el celular puede afectar los procesos de concentración, pues los alumnos requieren tiempo para recuperar la atención después de revisar mensajes o contenidos digitales.
Ante este panorama, la Secretaría de Educación Pública analiza estrategias para regular el uso de celulares en las escuelas, sin plantear únicamente una prohibición, sino buscando que la tecnología pueda utilizarse como una herramienta educativa bajo criterios responsables.
Delgado destacó que también deben atenderse problemáticas asociadas al entorno digital, como el ciberacoso, y llamó a involucrar a docentes, familias y especialistas para construir medidas que permitan proteger el aprendizaje y el bienestar de los estudiantes.