Essity, empresa líder mundial en higiene y salud de origen sueco, en colaboración con la organización de la sociedad civil
#MenstruaciónDignaMéxico y el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), presentaron los resultados de la “Primera Encuesta Nacional de Gestión Menstrual”. Es la primera vez que el sector privado, organismos internacionales y la sociedad civil suman esfuerzos para realizar una encuesta nacional sobre la menstruación y sus retos en México.
Para comentar los resultados del estudio, se organizó el evento “Conversaciones Esenciales 2: datos para construir una menstruación digna en México”. Ahí se dieron cita directivos de Essity, especialistas, tomadores de decisiones, funcionarios internacionales y nacionales, así como representantes de organizaciones a favor de los derechos de las mujeres y personas menstruantes. Coincidieron en que la encuesta es un gran avance, pues permite saber más sobre cómo viven las mujeres y personas menstruantes su ciclo y su periodo menstrual, profundizar sobre los temas de infraestructura, legislación, aspectos fisiológicos, métodos de gestión y el contexto cultural y social de la menstruación.
Entre los resultados, destacan:
El no hablar de la menstruación solo agrava los prejuicios de la sociedad respecto a este proceso natural.
La barrera número uno que enfrentan las adolescentes, mujeres y personas menstruantes es la falta de conocimiento e información respecto a la menstruación (incluso desde la menarquía), lo que se refleja en una actitud de rechazo hacia este proceso natural. Lo anterior se refleja en que 6 de cada 10 personas encuestadas desearía no tener la menstruación debido a los problemas que ello les genera.
La intensidad de los dolores, el miedo a manchar la ropa y porque es incómodo, son las principales razones que explican por qué las adolescentes, mujeres y personas menstruantes dejan de realizar diferentes actividades, como hacer deporte o tener relaciones sexuales.
Los comentarios desagradables en la calle, las frases molestas de familiares y las burlas de colegas o compañeros en la escuela o el trabajo son las situaciones desagradables que, aunque han disminuido, siguen estando presentes a causa de la ignorancia, falta de empatía y/o bullying.
La ignorancia y la mala información son las principales razones mencionadas como explicación a las malas situaciones vividas.
Al indagar por diversos actores, masculinos y femeninos, en la vida de las adolescentes, mujeres y personas menstruantes se evidencia las diferencias de género respecto a la socialización de la menstruación. Los datos muestran que son las mujeres en quienes las personas encuestadas más confían para hablar de menstruación.
Desatacan que persiste el reto de brindar acceso a infraestructura y a productos de gestión menstrual para todas las personas que lo necesitan.
El porcentaje de adolescentes, mujeres y personas menstruantes encuestadas que no cuentan con la infraestructura necesaria para la gestión menstrual, en su trabajo y/o escuela, es poco más del 15%. Cabe señalar que Puebla es el estado donde se registra mayor volumen de personas que no tienen las herramientas necesarias con poco más del 20%.
El producto menstrual más usado por las adolescentes, mujeres y personas menstruantes encuestadas son las toallas desechables y, en un lejano segundo lugar, las toallas de tela. Michoacán es donde más se registra el uso de toallas de tela.
Respecto a los materiales disponibles para la gestión menstrual en su lugar de trabajo o escuela, el papel higiénico y el jabón son los dos productos más escasos según las personas encuestadas.
El 56% de las adolescentes, mujeres y personas menstruantes encuestadas refiere que su escuela o lugar de trabajo no provee gratuitamente productos de gestión menstrual. Este porcentaje es mucho más alto en los estados de Puebla (77%) y Oaxaca (74%).
La poca educación y entendimiento integral del proceso en todos los ámbitos sociales son obstáculos para una menstruación digna.
El 69% de las personas encuestadas declaró haber tenido poca o nada de información cuando le llegó su primera menstruación. Pero cabe recordar, que el promedio de edad de inicio de la menstruación se concentra entre los 12 a 15 años. 7 de cada 10 señala que su mamá es la primera persona con quien habló de menstruación, pues el 44% se siente incómoda hablando con un hombre (aunque sea familiar) y 52% con sus colegas/amigos hombres. También el 90% de las personas dicen que están muy de acuerdo y de acuerdo en que la menstruación es un tema que debe enseñarse tanto a los niños como a las niñas.