México cuenta con condiciones estructurales que le permitirían posicionarse entre las diez economías más grandes del mundo en el largo plazo, de acuerdo con un análisis de BBVA, que destacó el potencial productivo, la integración comercial y las oportunidades derivadas del entorno global.
El grupo financiero señaló que el país tiene ventajas relevantes como su cercanía con Estados Unidos, su papel en las cadenas de suministro y el fenómeno del nearshoring, factores que podrían impulsar mayores niveles de inversión y crecimiento sostenido. Asimismo, subrayó que el fortalecimiento del sector manufacturero y la expansión del comercio exterior son elementos clave para consolidar ese avance.
Actualmente, México se ubica entre las principales economías a nivel global —alrededor del lugar 13 por tamaño de su producto interno bruto—, por lo que escalar posiciones dependerá de acelerar el crecimiento económico en los próximos años . En ese sentido, BBVA considera que el país tiene margen para mejorar su desempeño si logra incrementar la inversión, elevar la productividad y fortalecer su mercado interno.
El análisis también advierte que, aunque existen condiciones favorables, persisten retos importantes como la baja penetración del crédito, la informalidad laboral y la necesidad de mayor infraestructura, factores que limitan el potencial de expansión económica.
De acuerdo con el banco, mantener estabilidad macroeconómica y aprovechar las oportunidades comerciales será fundamental para que México logre consolidarse como una de las principales economías del mundo en el mediano y largo plazo.