Rodrigo y Antonio Rojas, nietos de la política y diplomática mexicana Ifigenia Martínez, anunciaron que su abuela falleció a los 99 años, en su hogar y con la satisfacción de haber cumplido uno de sus últimos deberes: colocar la banda presidencial a Claudia Sheinbaum, la primera mujer presidenta de México.
"La misión del 1 de octubre fue la mejor medicina para ella, estuvo presidiendo con completa alegría y gratitud", expresaron Rodrigo y Antonio. Los nietos destacaron que, aunque la salud de Martínez comenzó a deteriorarse desde el 14 de septiembre, el compromiso de asistir a la ceremonia de traspaso de poderes la mantuvo motivada y le permitió sobreponerse a su condición para cumplir con su papel en el evento.
Aclararon que su participación en la ceremonia del 1 de octubre no fue la causa de su fallecimiento, desmintiendo cualquier relación entre su presencia en el acto y su posterior deceso. La figura de Ifigenia Martínez, una de las más influyentes en la historia política de México, se mantuvo firme hasta el final, dejando un legado imborrable.
Claudia Sheinbaum, presidenta de México, acudió a despedirla, reconociendo su invaluable trayectoria. "Ifigenia fue la primera en muchas cosas", mencionó Sheinbaum, destacando el impacto y las contribuciones pioneras de Martínez a lo largo de su vida.